Nunca dejes de sonreír por nada, por ninguna situación, por ningún problema, y mucho menos por esa persona que hoy ya no está contigo, aunque duela, resiste y demuéstrale a la vida que te da 1000 razones para llorar que, tienes 1001 para sonreír.
De eso se trata de seguir y con una sonrisa de oreja a oreja. Porque aunque sientas que no puedes, que sientes que el mundo se te viene encima, y que no hay nadie que te ayudé, tienes que sacar todo de ti, las fuerzas que tengas y las que no tengas también, no puedes venirte abajo por nada ni por nadie, porque sucedió...y ya no puedes hacer nada, no puedes dar atrás en el tiempo, sólo caminar.
1000 razones para llorar, demuéstrale que tienes 1001 razones para sonreír.
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